6 NACIONES

| Ricardo Sabanes | “Nada es como ganarle a Inglaterra”

Llegó el día esperado del año por la mayoría de los fanáticos ovalados.  Si bien en este año particular Japón 2019 se lleva todas los flashes, el 6 Naciones nunca deja de tener su encanto, sus historias, sus rivalidades y su rugby. “Viniendo del hemisferio sur, este es un Campeonato de historia real. La gente no se da cuenta del ambiente que se crea. No es solo un juego, es un evento. No es solo un partido internacional, es más que eso “. Manifestó en la previa el neozelandés Warren Gatland, que tendrá su último 6 Naciones con Gales y buscará su tercera corona. Otro entrenador que tendrá su último torneo es Joe Schmidt, también neozelandés, que intentará seguir haciendo historia con Irlanda: “Solía levantarme con mi papá y mirar los partidos. Es el tribalismo, el ambiente en los estadios. La gente está genuinamente comprometida con sus equipos. Eso se vuelve tan contagioso y aporta energía al ambiente. Me encantaban los ruidos fuertes y los cánticos. Realmente no teníamos eso en los tests en Nueva Zelanda”.

En el año mundialista todos mirarán consciente o inconscientemente lo que sucederá en septiembre. Pero seguramente no dejarán detalles al azar en un torneo que se abrirá hoy con un lindo choque entre Francia y Gales, en París, a partir de las 17:00. Para mirar atento lo que harán los galos,  rivales de los Pumas en Japón, y vienen de un 2018 irregular. El sábado, a primer turno (11:15 hs), Escocia recibirá a Italia. Uno con el objetivo de seguir evolucionando y continuar agrandando la base (debuta el centro Sam Johnson). El otro, con la ilusión de ganar algún partido y con el eterno Sergio Parisse, que mañana romperá el récord de presencias en el torneo de Brian O´Driscoll . Y el plato fuerte lo protagonizarán Irlanda e Inglaterra, en Dublin (13:45 hs). El campeón y candidato en su pico de rendimiento, ante los orgullosos ingleses, que buscarán revancha de lo sucedido en 2018.

Los capitanes del 6 Naciones 2019. Foto: Six Nations

Para conocer la historia del torneo, nada mejor que leer a Ricardo Sabanes. El rugby, la cultura y lo que cinco países disfrutan: Nada como ganarle a Inglaterra.

Todo para ganarle a Inglaterra.

Porque una victoria frente a Inglaterra se celebra en los pubs y bares de Edimburgo, Dublin, Cardiff, París y Roma por igual, no importa cuál de las cinco naciones la haya logrado, porque esa victoria es de todas.

Con el impulso de Inglaterra, que dio los primeros partidos internacionales a los equipos representativos de las Home Nations, el rugby no podía quedar confinado a una nación. Los escoceses podrían reclamar una herencia casi tan venerable como la del sur de la frontera. En Irlanda, el juego adquiriría un estatus único en sus comunidades y uniría otra frontera. Y para los galeses, el rugby se convertiría en una característica indivisible de su cultura nacional.

El rugby fomentó las rivalidades nacionales y aun así acercó a las naciones de las Islas Británicas. Los partidos internacionales se convirtieron en un escenario donde se pudo expresar el patriotismo y dejar de lado la política.

Cuando Francia fue invitada en 1910 a formar parte de este club británico, llevó consigo nuevas formas de jugar y rivalidades más antiguas, más profundas y más históricas. Fue entonces que el rugby dejó de ser propiedad exclusiva de anglosajones y celtas.

Pero ya antes del primer Home Nations Championship jugado en 1883, Escocia, Irlanda y Gales habían tenido sus bautismos internacionales frente a Inglaterra, que, como no podía ser de otro modo, de inmediato se convirtió en el equipo a superar.

Escocia, 1871

En diciembre de 1870, los capitanes de los principales clubes escoceses de rugby lanzaron un desafío a “cualquier equipo seleccionado de toda Inglaterra, para jugar un partido de football, twenty-a-side (veinte jugadores por lado), reglas de Rugby, ya sea en Glasgow o Edimburgo, en cualquier día durante la presente temporada “. El desafío terminó con la promesa de una “cordial bienvenida y un partido de primer nivel”. Hubo una respuesta positiva y la fecha del encuentro quedó fijada para el lunes 27 de marzo de 1871, en Raeburn Place, Edimburgo. A las 3.30 pm de una fresca tarde de primavera, ante 4000 personas, Escocia e Inglaterra jugarían entre sí por primera vez, dando nacimiento al rugby internacional y al orgullo deportivo escocés tras su victoria por 1 goal a 0 (dos tries, uno convertido [1 punto], a un try sin convertir [0 puntos]). Al día siguiente la pelota del partido fue decorada con cintas de tartan y se exhibió en una tienda en Hamilton Place, a la vuelta de Raeburn Place. Simbolizaba el papel que el partido había jugado en introducir el rugby en la cultura escocesa, elevándolo “de lo parroquial a lo nacional”.

Bonnie Scotland. El 20 de Escocia que derrotó a Inglaterra en el primer partido internacional de rugby.


Desde entonces Escocia se sintió con el derecho a ser tratada de igual a igual (al fin y al cabo los orígenes del rugby en ambas naciones eran los mismos: ex alumnos de colegios privados a ambos lados de la frontera), algo que Inglaterra aceptó a regañadientes, al menos por un tiempo…

Irlanda, 1875

Introducido por ex alumnos de Rugby y de otros public schools de Inglaterra y los oficiales acantonados en los regimientos británicos en suelo irlandés, el “Foreign Game”, como se denominaba al rugby frente al fútbol asociación y el gaélico, se desarrolló en estrecha relación con los clubes de rugby ingleses. Cuando en octubre de 1874 llegó una invitación de la RFU para realizar un partido entre Inglaterra e Irlanda, las dos uniones que regían el rugby irlandés (la NFUI de Belfast y la IFU de Dublin), dejaron de lado la rivalidad y acordaron seleccionar un equipo conjunto. El kick-off se programó para las 2.30 pm del lunes 15 de febrero de 1875, en The Oval, Londres. El día del encuentro el campo era un inmenso barrial. Ese no fue el único problema para la visita. El partido se jugó bajo reglas de twenty-a-side, difícil para los irlandeses acostumbrados a jugar con quince por lado. Para colmo, las camisetas a rayas horizontales verdes y blancas de Irlanda estaban hechas de lana (en lugar de algodón), pesadas e incómodas en el barro. Solo el irlandés más optimista esperaba algo menos que una paliza ante una Inglaterra poderosa, ya curtida en enfrentamientos con Escocia. El partido terminó 2-0 (dos tries convertidos y un try, a cero) para el local, aunque en el juego la superioridad inglesa fue mucho mayor.

Conjunto de Irlanda que enfrento a Inglaterra por primera vez en The Oval, Londres.

Pese a la derrota, el hecho de que los irlandeses pudieran jugar un partido internacional con Inglaterra dio un gran impulso al reconocimiento público del rugby en Irlanda. En un país donde la identidad nacional se debatía constantemente, sirvió para que el rugby se convirtiera en algo más que un juego de escuelas y universidades, y emergiera como un deporte de importancia nacional. La gloria llegaría el 5 de febrero de 1887 en Lansdowne Road con la victoria por 2-0 (dos tries convertidos a un try) para Irlanda, ya por el Home Nations Championship. Siete años más tarde Irlanda iba a obtener la Triple Corona, se consagraría campeón invicto y nada volvería a ser igual.

Gales, 1881

Gales jugó su primer partido internacional el 18 de febrero de 1881 contra Inglaterra en Richardson’s Field, en Londres. Fue un desastre. Los ingleses marcaron trece tries que fácilmente podrían haber sido más. El partido terminó 8-0 (ocho tries convertidos y cinco tries, a cero). Pasó un año antes del siguiente encuentro internacional de Gales, el 28 de enero de 1882, que resultó en una primera victoria sobre un equipo irlandés aún más débil en Lansdowne Road por 2-0 (dos tries convertidos, a un try). Pasarían seis años antes de que se lograra una victoria ante los escoceses, el 4 de febrero de 1888 en Rodney Parade, Newport. Fue por 1-0 (un try sin convertir a cero). Vencer a Inglaterra tomó más tiempo, hasta que el 15 de febrero de 1890 Gales salió victorioso por 1-0 (un try convertido, a cero) en la batalla con sus rivales más grandes ¡y de visitantes!

Dragón victorioso. Equipo de Gales que derrotó por primera vez a Inglaterra en 1890.

El rugby en Gales era diferente. No contaba con las redes de escuelas privadas y universidades que proveían a los equipos ingleses, irlandeses y escoceses de un flujo constante de jóvenes de clases acomodadas con tiempo disponible para jugar y sobresalir en el juego. El rugby galés debió desarrollar una actitud inclusiva en sus equipos y recoger el talento en todos los sectores de la sociedad, sin distinción de clases. Pero esto trajo problemas. Muchos jugadores trabajaban cinco días y medio a la semana en una mina o en una fundición, y creían que el trabajo merecía una recompensa económica, fuera y dentro del campo. Si bien la WRU estuvo de acuerdo con la imposición del amateurismo de la RFU, los dirigentes del rugby de Gales crearon un modo de pagar a sus jugadores y evitar que emigraran a los clubes del norte de Inglaterra, donde iba a surgir la Northern Union que en 1895 se escindiría de la RFU para dar lugar a la Rugby League profesional. Billetes de una, cinco, e incluso diez libras aparecían en las botas de un jugador después de un partido, el llamado “Boot money” que con distintos grados de sofisticación perduró en el sistema galés hasta la profesionalización del rugby mundial en 1995, ante la vista gorda de la RFU y de la IRB.

El primer Home Nations Championship (1883-1909)

 La rivalidad entre las Home Nations y la atracción que generaban los partidos internacionales dieron lugar al Home Nations Championship, a jugarse todos los años a fines de invierno en las Islas Británicas. El campeonato no estuvo libre de controversias y disputas. Como sería durante gran parte la historia de los partidos internacionales, los perdedores solían atribuir su desgracia a la perfidia de los oficiales del partido. Un momento de tensión se vivió en el encuentro Inglaterra-Escocia de 1884 en el Rectory Field de Blackheath. Fue un partido que hubiera sido olvidado a no ser por un controvertido try de Inglaterra. Los escoceses afirmaban que uno de sus jugadores había golpeado la pelota hacia atrás con sus manos, lo que constituía un knock-on en las reglas vigentes en Escocia, por lo que se debió adjudicar un scrum a Inglaterra (en ese momento no había una ley de ventaja en vigor) y después de discutir con los dos capitanes durante diez minutos, los árbitros decidieron que el try debería mantenerse e Inglaterra ganó el partido.

Controvertido. Equipo de Inglaterra que derrotó a Escocia en 1884 con un try discutido.

La controversia se extendió hasta el año siguiente, lo que provocó que el partido por la Calcutta Cup de 1885 fuera cancelado y el campeonato declarado “Not completed”. En medio de la disputa los escoceses argumentaron que la cuestión debía ser juzgada por una nación neutral. Fueron apoyados por las uniones de Gales e Irlanda, y entre los tres propusieron establecer un International Rugby Football Board (IB) que fuera la máxima autoridad en las reglas del juego. La RFU no estaba preparada para permitir un desafío tan abierto a su autoridad. Tampoco estaba de acuerdo con una representación equitativa en ningún órgano de gobierno internacional, con el argumento de que el juego en Inglaterra tenía tres veces más clubes miembros que Irlanda, Escocia y Gales juntos. La RFU tensó la situación en 1886 cuando introdujo un nuevo sistema de puntos para decidir partidos, con tres puntos por gol (try convertido) y uno por try sin convertir. Esto no fue aceptado por Irlanda, Escocia o Gales, que prefirieron el viejo sistema de decidir partidos por goles (try convertido), o tries sin convertir si no se convertían goles. Se produjo un estancamiento e Inglaterra no jugó el Home Nations Championship en 1888 y 1889. A finales de 1889, temiendo el impacto en el prestigio del campeonato, los antagonistas acordaron nombrar árbitros neutrales para llegar a una decisión vinculante. En abril de 1890, los árbitros acordaron que el IB debería ser el único responsable de las reglas del juego, pero también fallaron a favor de las demandas de Inglaterra para el control del IB. De sus 12 miembros, seis serían de Inglaterra, mas dos de cada una de las otras naciones. Los cambios de las reglas solo podrían hacerse con una mayoría del 75 por ciento, asegurando que Inglaterra mantuviera el control.

La edad de la inocencia había terminado.

Francia, 1910

El rugby fue introducido en Francia por Pierre de Coubertin. Para el barón, el ascenso de Gran Bretaña a la dominación mundial se apuntalaba en la importancia del deporte en la cultura nacional. En su segunda visita a Inglaterra, Coubertin visitó Rugby School y, de pie en la capilla de la escuela, “soñé que veía ante mí la piedra angular del Imperio Británico”. Esta creencia de que el deporte podría restaurar a Francia a su antigua gloria llevó a Coubertin a promover con entusiasmo el rugby como un juego para los franceses y especialmente para el sistema educativo francés. En 1882 fue fundado el Racing Club de Paris, y poco tiempo después el Stade Français, ambos provenientes de las escuelas de elite parisinas. En breve tiempo el juego se difundió por toda Francia y se convirtió en un símbolo del orgullo nacional francés. Y si bien el rugby era un juego con anglofilia en el corazón y sus partidarios franceses estaban dispuestos a fomentar contactos a través del canal, el primer partido internacional no fue con Inglaterra. Siempre diferentes, el 1º de enero de 1906 su primer oponente internacional sería Nueva Zelanda con los All Blacks (los Originals) recién llegados de la gira británica que los había visto arrasar a todos sus desafortunados oponentes (salvo a Gales).

El partido tuvo lugar en Parc des Princes el Día de Año Nuevo de 1906 bajo una llovizna helada. Diez mil personas se reunieron para ver a los All Blacks anotar dos tries en los primeros tres minutos de juego. Francia se recuperó, presentó batalla para finalmente caer 38-8. Para los franceses, esto fue tan bueno como una victoria. Ocho puntos fue el máximo puntaje anotado a los All Blacks en su gira y representó una jornada gloriosa para el rugby francés.

La elegancia ante todo. Equipo de Francia que jugó el primer partido internacional. Los padrinos, nada menos que los Original All Blacks.

Así, sin haber jugado con las Home Nations, pero bautizados nada menos que por los Original All Blacks, Francia estuvo lista para ingresar al club del rugby británico y dar comienzo el Five Nations Championship.


POR RICARDO SABANES

Bibliografía consultada:

English, Tom: No Borders. Playing Rugby for Ireland. Arena Sport, 2015.

Barnes, David.: Behind the Thistle. Playin Rugby for Scotland. Birlin Ltd, 2010

Collins, Tony: A Social History of Engliush Rugby Union. Routledge, 2009.

Collins, Tony: The Oval World. A Global History of Rugby. Bloombsbury, 2015.

Dine, Philip: French Rugby Football: A Cultural History. Berg, 2001.

Smith, David y Williams, Gareth: Fields of Praise. Official History of the Welsh   Rugby Union, 1881-1891. Universiry of Wales Press, 1980.


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