La vida de este árbitro y funcionario de prisiones daría para un biopic de Hollywood (recordamos la olvidable ‘El Clan de los Rompehuesos’, con un argumento similar). Carlos ha conjugado su trabajo en la prisión de Estremera con su pasión rugbística, creando el primer equipo de reclusos en España. Un ejemplo de como hacer realidad un sueño y contribuir a la reinserción de personas que merecen una segunda oportunidad.

¿Cómo surge esta iniciativa? ¿Puedes darnos los principales datos de Madiba (número de participante en la actualidad y desde el principio, encuentros disputados….)?

Pues surgió en enero de 2012, cuando comencé a hacer labores de vigilancia en Estremera, viendo las bondades del deporte entre la población reclusa se me ocurrió intentarlo con el rugby, dadas las carencias de formación en valores de los internos y la insistencia que el rugby hace en el esfuerzo, la disciplina, el respeto, la solidaridad o el juego limpio antes, durante y después de entrenamientos y partidos. Con el apoyo de Rubén Duque, entonces formador de la Federación Española,  y de la Dirección del centro se cumplen ya siete años con más de 300 internos los que han pasado por la Escuela. Actualmente son más de 30 los inscritos, residentes en prácticamente todos los módulos del centro, incluso en los más conflictivos. Ahora mismo estoy con la vista puesta en una futura Escuela Femenina con el apoyo de Patri García y un probable proyecto de inclusión laboral gracias a una fundación.

Sin duda, las mujeres en prisión son un colectivo vulnerable ¿Podrías darnos más detalles acerca de este proyecto?

El perfil de mujeres que entra en prisión suele estar marcado por la vulnerabilidad y por haber sido víctimas en muchos casos de abusos. El rugby para ellas sería un modo de refuerzo de su identidad y autoestima. Además, la actividad deportiva para estas chicas sería muy beneficiosa pues no tienen tantos hábitos ni posibilidades dentro de la cárcel como pueden tener los hombres. La idea es que vinieran jugadoras y entrenadoras del exterior varios días al mes de forma voluntaria. El pasado día 15 el CR Majadahonda hizo una jornada de promoción con 30 internas y dejó muy buen sabor de boca.

¿Supone un esfuerzo emocional compatibilizar tu labor como entrenador con tu trabajo como funcionario de prisiones?

Los pros superan a los contras y en mi opinión personal mi labor se ve reforzada por el trabajo directo con este grupo.  Emocionalmente, es complicado ver como algunos internos se apartan de la actividad del rugby y recaen en los malos hábitos o vuelven a los conflictos del patio, pero eso creo que nos pasa a todos los trabajadores del medio cuando vemos que le ocurre a internos que llevas observando en el módulo durante tiempo y con los que has adquirido cierta confianza.

¿Colabora alguien contigo a nivel económico o a la hora de aportar material para los entrenamientos?

Colabora mi familia, cediéndome tiempo que podría estar con ellos y dinero gastado en material. Tampoco podría haberlo sostenido sin el apoyo de muchos de mis compañeros. Y por último, los equipos que nos visitan que nos traen balones, escudos, botas y ropa usada de rugby que nos viene muy bien para entrenar, sobre todo a los internos que carecen de recursos.

De los reclusos que han pasado por vuestro proyecto, ¿han continuado jugando al rugby al alcanzar el tercer grado?

Pues han sido pocos los casos pero sí muy a destacar porque en la reinserción de los mismos han colaborado varios equipos de Madrid. Estos clubes han tramitado fichas a dos jugadores y colaborado administrativamente con otro para conseguir el tercer grado. Incluso han ayudado a uno de ellos a conseguir trabajo. Ellos han seguido jugando en libertad y se puede decir que su reinserción es una realidad. Ya sabes que la reinserción es un asunto complicado y en que tienen que intervenir muchos factores, ajenos a la institución penitenciaria. En estos casos el rugby ha colaborado activamente.

Previamente, ¿suelen conocer el deporte?

De los más de trescientos, solo un chico inglés que estuvo un año al principio y un ex-talona que jugó hasta juveniles en un equipo madrileño tenían experiencia previa. El resto no tenían ni la menor idea de este deporte, y cada mes empiezan tres o cuatro desde cero, que hay que integrar cuanto antes en el equipo, tanto deportiva como humanamente.

Muchos equipos se han desplazado a Estremera a jugar contra el equipo Madiba; además de que la cerveza es sin alcohol ¿qué suelen comentarte en el tercer tiempo los equipos visitantes?

De todo, desde ofertas para acercarse a su club a entrenar en los permisos de salida, los típicos comentarios de los golpes y las mejores jugadas del encuentro, lo duro que está el campo y lo duros que son los internos del equipo, etc. Pero sobre todo existe un gran ambiente, ya distendido después de la tensión de los internos por jugar (los partidos son escasos y significan mucho para ellos) y la tensión de los que vienen de fuera a competir en una cárcel, con lo que ello significa,  principalmente los que lo hacen por primera vez. La imagen de las películas y los medios está cubierta de un filtro terrorífico y exagerado, alejado de la realidad. Una vez empezado el partido, a los equipos de la calle les cuesta dejar a un lado que están jugando en una prisión y que es un partido de rugby normal. En cambio los internos desde el calentamiento previo ya se sienten como en libertad, según sus propias palabras, los partidos les hacen olvidar durante un par de horas el sitio en el que están.

Copyright Foto: Antonio Heredia (El Mundo)

¿Cómo valoran esta iniciativa en la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias? ¿Está prevista su implantación en otros centros?

Es muy complicado, pero no imposible, y parto de la mala imagen que tiene el rugby. Gracias a los medios en los últimos años esa imagen se está evaporando y demostrando la verdadera Escuela de Valores que es este deporte. Hacer actividades dentro de prisión es complicado, pero yo parto de mi posición aventajada por estar dentro del patio. Nadie conoce mejor a los internos, para lo bueno y lo malo, que el funcionario de prisiones. Somos los que mejor podemos detectar sus carencias y necesidades, y yo tengo la oportunidad de que a esas carencias puedo aplicarles mi labor como entrenador. Muy parecida a la mayoría de los entrenadores de categorías inferiores de cualquier club de España.

Están empezando iniciativas similares en Santoña con Chucho Mozimán, en Valladolid con el Chami y en Sevilla hay un proyecto con una ONG desde hace unos años. Simplemente hay que ponerle muchas ganas e ilusión. Yo llevo siete años, con la misma ilusión del primer día, y creo que sería extensible al resto de prisiones de Madrid. Además de la labor de entrenador, hago un seguimiento de los internos que van entrando en la Escuela, tratando de orientarlos una vez dentro, conocer sus carencias y necesidades y tratar de que no entren en los vicios de los patios. En la evolución de un interno en prisión intervienen muchas variables y la progresión de cada interno es un camino complicado. Mantener la cabeza ocupada, hacer deporte y evitar los conflictos es difícil intramuros, pero es el camino adecuado para salir cuanto antes y no volver a entrar.

Seguramente conocerás el ‘Proyecto Alcatraz’ impulsado por la marca venezolana de ron Santa Teresa, que emplea el rugby como medio de reinserción entre jóvenes delincuentes ¿qué aporta el rugby a este tipo de colectivos?

El Proyecto Alcatraz, que está implantado en zonas rurales de Venezuela con elevada delincuencia juvenil, les ha dado ocupación y refugio a chavales desestructurados que no tenían nada. Es fantástico, principalmente gracias a que tiene una dotación económica importante. Y según sé, tienen un régimen estricto basado en el estudio para salir de la marginalidad y en el rugby para practicar deporte y adquirir esos valores que conocemos. Al chaval que no estudia lo expulsan temporalmente del proyecto. Tratando de recoger esa idea, en la Escuela Madiba animo a los internos a que estudien en todo momento, premiando a alguno con la titularidad en los partidos en base a sus resultados académicos.

Los ‘espartanos’ de Argentina suelen disputar amistosos fuera de prisión (contra jueces, fiscales, incluso contra los Pumas) y La Drola de Turín disputa la cuarta regional italiana¿tenéis pensado disputar algún encuentro fuera del Centro?

Hay ciertos obstáculos , y que conste que tendríamos un campo cerca: el Ayuntamiento de Fuentidueña nos cedería el suyo gustosamente. Por dos razones; la primera, porque el poder salir a jugar vendría condicionado por los plazos de cumplimiento de la condena de cada interno, y están muchos lejos de esas fechas. En segundo lugar, y es la que más valoro, es que me obligaría a dejar sin salir a internos que se lo podrían merecer más por buen comportamiento o por esfuerzo demostrado en el equipo, solo porque están preventivos o lejos de esos plazos comentados. Mi trabajo se desarrolla dentro, y desde mi punto de vista no vendría bien al grupo hacer esa distinción.

¿Existen datos sobre la reincidencia entre los rugbiers de vuestro proyecto?

No conozco ningún caso de internos que hayan estado en la Escuela Madiba durante toda la condena cumplida en Estremera y que hayan reincidido. Si han practicado rugby toda su condena, no tengo constancia de que hayan vuelto a delinquir.

El nombre de vuestro proyecto se inspira en Nelson Mandela, un estadista que empleó el rugby para unificar la nación surafricana y que padeció muchos años de cautiverio en Robben Island ¿Crees que Madiba estaría orgulloso de dar nombre a la Escuela?

Uno de los momentos más gratificantes de mi vida fue el mes pasado, en que visité al embajador de Sudáfrica en España. Ex-jugador de rugby y capitán de su equipo de la universidad, me hizo saber lo agradecido que está su país por recordar a Madiba en un lugar tan complicado como la prisión, y por ponerle de ejemplo a las personas privadas de libertad. Manifestó su intención de asistir a un partido en Estremera este año para conocerlo de primera mano.

Como árbitro de rugby, ¿conocen suficientemente los jugadores de Madiba el reglamento? ¿Y los que arbitras en regional los fines de semana?

Buena pregunta. Como gallego te respondería con otra, ¿en general se saben los jugadores  de rugby el reglamento? Tenemos unas reglas prolijas pero a la vez bastante sencillas de aprender si las enseñas de forma lúdica. Además de que algunos internos tienen dificultades de aprendizaje, tanto por haber salido del sistema educativo muy jóvenes como por problemas con el idioma (tengo diez taiwaneses que no hablan ¿nada! de español), mi dificultad principal son las escasas horas de entrenamiento. En ocasiones les he puesto vídeos y no les compensa sentarse a aprender reglamento a costa de no salir al campo a jugar. Respecto a mi labor arbitral, por ahora no pito regional pero soy un felicísimo árbitro de rugby gradual. Tengo la fortuna de arbitrar partidos de las ligas sub 14 y sub 16 de Madrid, de disfrutar del futuro del rugby madrileño y de contribuir a la formación como personas de todos estos chavales.

Si queréis conocer la labor de Madiba y Carlos, visitad su página en FB www.facebook.com/RugbyMadiba/

CUESTIONARIO OVAL*

*Dedicado a los internos que han pasado por aquí.

UN JUGADOR

Xusso, el primer capitán del equipo. Un ejemplo de resiliencia y superación en su vida y de sacrificio en el campo.

UN ÁRBITRO

Alhambra Nievas, que tiene pendiente una visita a arbitrarnos.

UN ESTADIO

Nuestro campo, de tierra arenosa, abrasivo como el infierno ocho meses al año, en invierno bajo cero y en verano a más de treinta y cinco grados. Desde aquí nuestro eterno agradecimiento a todos los equipos que han venido a jugar en estas condiciones.

UN PARTIDO

Contra Getafe hace tres años, que nos cortó una racha de cinco partidos seguidos sin perder, y este año empatamos un partido increíble contra el equipo del campus de Segovia de la Universidad del instituto de Empresa, bajo la lluvia y con un frío horrible.

UN TERCER TIEMPO

Los de Hortaleza cuando vienen, que nos deleitan con sus cánticos (con cervezas sin alcohol)

VISIBILIDAD Y DESARROLLO, NUESTRA PREMISA

AGRADECIMIENTOS A NUESTROS PATROCINADORES