¿Qué te decidió -hace ya más de 25 años- dejar de ser jugador y pasarte ‘al lado oscuro’ del arbitraje?

Bueno, aunque entiendo lo popular de ese término, no estoy para nada de acuerdo con su uso. Llevo muchos años dando cursos y formando a los árbitros jóvenes y siempre he tratado de liberar a nuestra actuación de vocabulario negativo. “Lado oscuro”, “mal necesario”, o expresiones como “que sólo los malos jugadores se hacen árbitros para esconder sus frustraciones”. Disculpa que me extienda un poco en esta respuesta, pero creo que este matiz es una de las bases de mi filosofía, no del arbitraje, si no del rugby. Si cargamos al arbitraje con la mochila del lenguaje negativo seguiremos considerando al equipo arbitral como algo ajeno al juego y que despierta pocas simpatías. Personalmente tengo una formación muy anglosajona y siempre me han enseñado que la única forma de hacer crecer nuestro deporte es teniendo más acercamiento y más trabajo coordinado entre estamentos. Jugadores, entrenadores y árbitros compartimos el campo de juego y cada uno tenemos un papel a desempeñar, por tanto cuanto más puesta en común previa haya entre todos, mejores partidos y más atractivos para el público produciremos.

Contestando a la pregunta, en mi caso no deje una actividad para hacer otra. Terminado mi recorrido como jugador, me apetecía seguir dentro del deporte que me apasionaba y empecé a formarme como entrenador y como árbitro, parece que lo tenía claro desde el principio. Siempre he pensado que son dos roles muy complementarios y con un objetivo similar, ayudar a los jugadores a mejorar tanto dentro como fuera del campo. Tras un periodo en el que sólo me dediqué al arbitraje, repleto de muy buenos momentos, ahora he vuelto a las dos actividades y espero poder disfrutar de ambas alguna temporada más. Es difícil comprender mi carrera arbitral sin el componente de formador o educador.

Aunque cada vez suceda menos, sigue ocurriendo en ligas regionales que de repente no haya árbitro para pitar. ¿Crees que hay suficiente ‘cantera’ del arbitraje? ¿Puedes explicarnos las labores de promoción y formación que se realizan a nivel autonómico y nacional?

Siguiendo con la idea anterior, tenemos que hacer que la figura del árbitro sea atractiva para los chicos y chicas jóvenes. Un árbitro es un deportista y además desempeña un papel importantísimo en el trascurso de los partidos, por los que debe estar en las mejores condiciones mentales, físicas y técnicas para afrontar esa función, así que debe tener una formación, un trabajo personal intenso y un apoyo de las distintas federaciones para modelar a ese deportista. Si todos tuviéramos este enfoque, estoy convencido que no habría carencia de árbitros. En nuestro rugby aún estamos en la dinámica de responsabilizar a los árbitros, ya sean jóvenes e inexpertos o veteranos y experimentados de todos los males del juego. Posiblemente por influencia de otros deportes más populares. Y con ese escenario es difícil que más jugadores y jugadoras den un paso hacia el arbitraje. Las federaciones invierten recursos y trabajo en formación, pero si sólo ponemos el foco en hacer cursos o en las condiciones económicas, estamos olvidando lo que para mí es mucho más importante que es dignificar al árbitro. En mi caso, seguiré arbitrando por 50 euros o por 500, de hecho, he recibido desde 3000 pesetas hasta 300€ por partido, pero si no estoy cómodo en esta actividad, buscaría otros retos dentro de mi deporte.

Conoces profundamente el estamento internacional arbitral y has podido conocer de primera mano la situación de vuestro colectivo en las grandes naciones del rugby; ¿en qué nivel crees que están los árbitros españoles con respecto a sus homólogos extranjeros?

Seguro que el nivel es muy similar, tenemos árbitros jóvenes que son atletas, muy fuertes mentalmente y técnicamente bien preparados, así que la única diferencia es el nivel de los partidos que dirigen de manera habitual unos y otros. Los árbitros de ligas más potentes tienen partidos más exigentes cada fin de semana y por tanto más oportunidades para seguir creciendo. Si además, las condiciones federativas permiten a ese árbitro dedicar más horas al entrenamiento personal en todos sus aspectos, al final de una temporada, esto es lo que en mi opinión marca la diferencia. Una vez más, misma situación con jugadores y entrenadores. Seguro que un jugador de territorial que pudiera entrenar más horas y de más calidad mejoraría rápidamente

¿Qué sientes antes de pitar el saque inicial? ¿Te preparas de alguna manera especial para los partidos?

Soy bastante metódico con el trabajo del día a día. Entreno los cinco días de la semana con mayor o menor intensidad y además preparo de manera específica el partido del fin de semana. Generalmente tengo datos de media de puntos y forma de anotar de ambos equipos, si juegan los jugadores clave de cada equipo, si tienen  bajas, posición en la tabla, trascendencia del partido por el aspecto emocional, veo el partido de la ida o de la temporada pasada, algunas veces consulto ciertos aspectos con el último compañero que pitó a esos dos equipos y con toda esa información diseño los objetivos para el partido y los comparto con los dos árbitros asistentes designados. Se trata de tener información útil para el partido, de ninguna manera condicionar el juego. De hecho, hay veces que tu plan se viene abajo en los 10 primero minutos por cualquier circunstancia que no se puede controlar como condiciones climatológicas, del terreno de juego, una lesión o una tarjeta, etc… El saque de centro para mi supone el momento de disfrutar de un partido más como llevo haciendo desde hace tanto tiempo, y a estas alturas, disfruto de cada uno de ellos de manera muy especial. Tengo un pequeño protocolo o más bien ritual que hago en todos los partidos que pito, sean del nivel que sea, pero de momento me lo guardo para mí.

En las recientes retransmisiones de Teledeporte, los colegiados y jueces de línea llevan micrófonos donde se escuchan vuestras decisiones. Llama muchísimo la atención el constante diálogo con los jugadores y las advertencias para que no comentan infracciones. ¿Qué papel juega la comunicación árbitro/jugador durante un partido?

Es cierto que la comunicación se ha visto afectada por la aparición de nuevas tecnologías y la espectacular producción televisiva que tenemos hoy en día. El único riesgo es estar más pendiente de decir la ocurrencia más mediática posible que de tener una comunicación efectiva con los jugadores. Desde la ENA transmitimos a nuestros árbitros conceptos de comunicación muy útiles para el manejo del partido como son  dar explicaciones concisas usando el lenguaje WR, usar las palabras preventivas una sola vez, usar color del equipo y número de camiseta, nunca usar lenguaje obsceno y lograr credibilidad con una correcta comunicación. A todo esto hay que añadir “el toque personal” de cada uno

Alhambra Nievas acaba de ‘colgar el silbato’ para dedicarse a labores formativas arbitrales en World Rugby ¿Qué crees que ha aportado la granadina a vuestro colectivo? ¿Has detectado un incremento de mujeres colegiadas?

Yo creo que lo que hemos logrado es visibilidad, que hoy en día es fundamental. Se da más importancia a transmitir lo que se hace que lo que realmente se hace, por lo que estar en los medios con tanta frecuencia nos ha permitido visibilizar nuestra figura y dar a conocer nuestro trabajo a mucha más gente. Aunque por otro lado, esta exposición requiere estar siempre alerta. Este aumento de visibilidad ha coincidido en el tiempo con los planes del CSD de fomento de la práctica deportiva entre las mujeres con el apoyo de Iberdrola y en nuestro caso llevamos tres temporadas organizando cursos de L1 exclusivos para mujeres, con lo que se han acreditado a más de 150 mujeres como árbitras de rugby en el nivel inicial. Habrá que esperar el impacto real en número de licencias, pero lo que es cierto es que en todas las territoriales crece de manera muy positiva las licencias femeninas.

Citando nombres propios de nuestro arbitraje, ¿está la nueva generación de los Molpeceres, Riera, Eki, Iñaki, Atorra, Muñoz,… preparada para dar el salto internacional?

¡Seguro que sí! Como he dicho antes, tenemos las mismas condiciones que los países de nuestro entorno. Necesitamos ligas más potentes y una actitud positiva y de autocrítica en todos ellos para seguir creciendo. Jamás la ENA ha elaborado programas de formación y cursos de tanta calidad y con la información más actualizada del momento. Es necesario que estos árbitros tengan la paciencia y dedicación necesaria para asimilar toda esa información y poder estar así en la mejor disposición para aprovechar las oportunidades que estoy seguro se van a ir presentando para todo ellos.

Entrenas a las categorías inferiores del Salvador, donde juega tu hija ¿crees que los jóvenes rugbiers conocen suficientemente bien el reglamento y respetan al árbitro?

¡¡Los míos, seguro!! Fuera bromas, hay que intentar transmitir esos comportamientos a nuestros jugadores y jugadoras desde su infancia. Cuanta mejor formación tenga el entrenador mejores jugadores estará generando. Cuando digo mejores no me refiero a que ganen más partidos sino mejores jugadores y mejores personas. El mayor problema es que en estas categorías todavía sigue estando por encima de todo ganar el partido, la concentración, o el torneo de turno y se olvida lo realmente importante que es la formación personal de esos chicos y chicas. Muchos clubes siguen cometiendo el error de utilizar a los técnicos con menos formación, todo ellos voluntarios, en las categorías inferiores y yo creo que debería ser al revés. De nuevo utilizo al mundo anglosajón, ellos tienen siempre un responsable de canteras con la más alta formación dentro del club y después todos esos voluntarios están bajo su supervisión y control para evitar prácticas peligrosas, malos comportamientos o pobre diseño de las sesiones prácticas. Nos queda camino por recorrer y en canteras el éxito no es el número de títulos que ganas o el número de jugadores que tienes, sino los jugadores que terminan la temporada y quieren volver al año siguiente, sin más.

Parece que puede haber nuevos cambios en el reglamento relacionados con la seguridad del jugador -bajando el contacto del placaje a debajo de la cintura,…- ¿No crees que los constantes cambios normativos, unidos a la complejidad del juego, pueden hacer que el rugby pueda ser poco atractivo para los no iniciados?

Claro que los cambios dificultan el correcto seguimiento de los espectadores, pero también hace que el buen  público, que conoce esta circunstancia, está alerta y se preocupa por estar actualizado. Aquí el papel de los clubes es fundamental haciendo de transmisor de las nuevas normas entre sus socios y masa social. Los cambios para garantizar la seguridad de los jugadores seguirá siendo una constante, ya que los salarios siguen subiendo y las compañías de seguro no pueden seguir asumiendo indemnizaciones millonarias a jugadores lesionados

¿Qué consejos le darías a un joven rugbier que quiera iniciarse en el arbitraje? ¿Qué cualidades debería tener para llegar a ser un Nigel Owens?

Desde mi perspectiva de educador, siempre he mantenido que no hay malos alumnos sino pobres formadores y sistemas inadecuados. Por tanto, cualquiera que lo desee, podría ser un buen árbitro. Debería tener conciencia de deportista en todos los sentidos, cuidar su cuerpo y su mente y trabajar con ganas e ilusión. No le recomendaría que tuviera un solo modelo o referente. Debería ir formando su propio estilo de arbitraje con lo que considere bueno de todos los árbitros que vaya viendo. Para mí siempre lo más importante no es el tipo de arbitraje que hagamos sino el tipo de partidos que producimos. Si somos capaces de producir buenos partidos para los jugadores, los errores, que siempre los va a haber, serán juzgados dentro del contexto correcto, tal y como ocurre con los errores que cometen los jugadores o los árbitros. No hay que tener miedo al error, es mucho más grave la ignorancia.

Cuestionario Oval

¿El árbitro que más te ha influido?

Me parece muy interesante la carrera arbitral de Steve Walsh

¿Tu campo favorito?

El patio del Colegio El Salvador donde empecé a jugar; Fadura, donde jugué mi último partido y, por supuesto, el campo donde tenga que pitar mi próximo partido.

¿El compañero con el que pasarías un tercer tiempo?

Llevo casi 20 años de Tercer Tiempo con mi brother José Manuel Pardal, Director de la Escuela Nacional de Árbitros.

¿El partido que más recuerdas?

Seguramente la Final de la Copa del Rey del 2004. Con dos buenos árbitros de Valladolid, sin televisión, sin publicidad, sin micrófonos, con unas mil personas en el campo, en Zaragoza a 35 grados y con prórroga.

Junto a Alhambra Nievas

COPYRIGHTS: FOTO SUPERIOR: JUAN CARLOS OGAZÓN – INFERIOR: DOMINGO TORRES

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