Juan Bautista Segonds
Fundador de Rugby Sin Fronteras

¿Cómo fueron tus inicios en el rugby?

Nací en Coronel Suárez, una ciudad de 30 mil habitantes donde no existía el rugby y el club más cercano estaba a 200 km. en Bahía Blanca. En este contexto, José “el gordo” Durañona fundó el Coronel Suárez Rugby & Hockey Club tomándose el trabajo de juntar a los jugadores y explicarnos a cada uno de qué se trataba éste deporte. Nos entrenaba en una plaza y consiguió los medios para jugar los primeros partidos, además de reunirse con nuestras madres para convencerlas de que no era un deporte violento.
Durante los dos primeros años perdíamos todos los partidos por más de 50 puntos, pero cada vez había más jugadores. En todo ese proceso nos enseñó una filosofía de vida que nos acompaña hasta el día de hoy.

Cuando me vine a vivir a Buenos Aires comencé a jugar en Pueyrredón dónde integré la Primera División durante 17 años, fui capitán y me otorgaron el premio CAP.
Además, hace 28 años soy parte de un equipo llamado “Los Húsares” con el cual todavía seguimos jugando a nivel competitivo en la modalidad Seven. Somos cuatro hermanos de sangre y ocho hermanos de la vida y en el último Seven que jugamos (y ganamos) en Pinamar estuvimos en cancha cinco Segonds (mis hermanos más mí sobrino Juan Cruz).

El rugby como herramienta para entrenar valores

El rugby es una gran reserva moral. Yo aprendí los valores universales en mi casa: el respeto, la solidaridad, el esfuerzo, la superación y el trabajo en equipo. El rugby me permitió entrenar esos valores, porque así como entrenamos nuestros músculos (que si no lo hacemos se atrofian), también debemos entrenar nuestros valores.
El que juega al rugby entrena constantemente el autocontrol, porque es un deporte de mucha fricción y si vos no tenés autocontrol, directamente no podes jugar.

Lo primero que se habla cuando empezás a jugar al rugby es de los valores. Y bajo ésta premisa, el rugby a mí me salvó la vida, porque tenía muchas energías que tal vez las hubiese canalizado de manera violenta. Pero a mí me formó para ser una persona controlada, ya que sabiendo que tenía una capacidad física y fortaleza enorme, debía que controlarla para enfrentar a mi rival.

Algo muy importante para destacar es la identidad que tenemos como rugbiers. La sociedad muchas veces nos ven mal y en los medios surgen noticias de peleas de rugbiers. Y yo siempre cito que, por ejemplo, en Pinamar te paras en Bunge y vez de 15 a 20 peleas. Nunca sale nada, pero el día que se pelea un rugbier sale en todos lados y el título es “rugbier se pelea”. Esa identidad nos obliga a ser personas nobles, a cuidarnos entre nosotros, porque vos me representas y yo también te represento. No podemos hacer nada que nos avergüence.

Y en el ámbito laboral también nos marca, el sólo hecho que otro compañero haya jugado al rugby ya te hace saber que tiene códigos iguales que los tuyos. Códigos que a mí me abrieron los ojos y las puertas del mundo: “yo soy lo que soy gracias a este deporte”.

Cursé muchísimas carreras y nunca me recibí de nada, hablo apenas español y recorrí todo el mundo; estuve con el Papa Benedicto, con el Papa Francisco, con Shimon Peres, con el ex presidente de Uruguay, Pepe Mujica y con grandes líderes del mundo y todo lo logré gracias al rugby.

Y también me ayudó a ser la persona que soy hoy, con una plataforma de valores que va más allá de las situaciones de la vida.

El rugby es una herramienta que no tiene fronteras y parte de la base de una pelota ovalada que no pica bien y no podes patearla contra una pared. Siempre necesitás a otra persona para pasársela y ahí generás el primer vínculo de amistad: sin un amigo no podes jugar.

Además, en el rugby sólo vos sabés si estás dando todo lo que podés dar y eso te hace jugar todo el tiempo contra vos mismo.

Esa es la clave de la vida, todos los días jugas el partido contra vos mismo, para ser así tu mejor versión, o quizás tú peor versión, de acuerdo a lo que hagas.

¿Cómo nació Rugby Sin Fronteras? ¿Quiénes son las personas que te acompañan?

Los representantes de “Rugby Sin Fronteras” son todos aquellos rugbiers que tomen los valores que aprendieron como una plataforma de encuentro.
Esto empezó con la idea de realizar una acción muy importante que mostrara la importancia del rugby y sus valores y así surgió el evento en las Islas Malvinas.

Los primeros que me acompañaron fueron Fernando Vela, Gustavo Zerbino (sobreviviente de los Andes), la familia Virasoro – Maestu, Hernán Rojas, G Carro, Alejandro Sangenis , Gonzalo Prados, Gerardo Merello y un montón de personas más que no podría nombrarlas a todas.

En el año 2009 iniciamos un camino de encuentro con el objetivo de unir a dos pueblos que habían sufrido una guerra. Se jugaba el primer partido en Malvinas y nacía la idea de utilizar los valores del deporte como herramienta de unión y superación.

A partir de aquí, se generó una onda expansiva que nos llevó a realizar junto a socios, amigos, voluntarios, empresarios y líderes comunitarios, todos los eventos que hoy hacen que esta bendición, que hemos llamado Rugby Sin Fronteras, nos permita continuar en el camino de construir una sociedad que viva en armonía y en Paz.

¿Qué proyectos tenés para los próximos años?

En diciembre del 2017 dejé la presidencia de la Fundación en manos de María José Maestu de Virasoro, una hermana de la vida y la primera mujer que conduce una institución vinculada con el rugby.

La acompañan la directora ejecutiva de la Fundación, Silvana Muñoz; el secretario Fernando Vela; el encargado de Prensa, Rodrigo Fuhr y Juan Chadarevian en fundraising, además de un enorme equipo de voluntarios, socios y amigos.

En cuanto a las acciones seguimos adelante con nuestro proyecto de rugby social en la comunidad Toba Qom de Formosa donde apadrinamos al club Qompi Rugby, trabajando con más de 300 chicos y chicas en pos de la inclusión social a través del rugby, este proyecto lo lidera Hernan Rojas quien esta desde el inicio de la fundación con nosotros,

Y en la misma línea, tenemos un proyecto en el barrio Villa Dorrego en González Catán con el Padre Eugenio, Eduardo Speroni y Ricky donde entrenamos valores a través del rugby.

Continuamos también con nuestra conferencia “Yo Respeto” y la comedia musical basada en la vida de nuestro gran referente, Nelson Mandela, junto con os chicos de Generarte que son unos genios, en instituciones educativas y clubes. Además de la proyección y cine debate de nuestro documental “El camino del encuentro” que llevamos a los colegios acompañados de alguno de nuestros veteranos de Paz (Veteranos de Malvinas)
Asimismo, seguimos trabajando en nuestra campaña “Yo Respeto”, que tiene el fin de hacer visible a los millones de seres humanos respetuosos, íntegros y honestos que queremos vivir en paz.

Para el año 2019, en el marco del mundial de rugby, estamos proyectando un encuentro por la paz en Hiroshima, donde uniremos a japoneses y estadounidenses junto a todos los ciudadanos del mundo que acompañan siempre a Rugby Sin Fronteras.

Es importante aclarar que nuestros eventos de alto impacto se costean como cualquier gira de rugby: vos te anotás, pagás tus costos, más un costo común que tenemos todos (logística y documentación del evento) y la Fundación no gasta un peso en el evento, simplemente realiza el armado del evento con el fin de que todos puedan disfrutarlo.

En cuanto a mis proyectos personales, hoy me desempeño como conferencista y coach holístico y estoy trabajando en muchísimas empresas de Argentina y la región e inclusive estuve en el equipo argentino campeón de la Copa Davis en el año 2016 y llevé adelante el programa Valores en la Asociación Argentina de Tenis.

Tengo un centro de empoderamiento Holistico en Capilla de señor y otro en Villa La Angostura, donde entra un grupo y sale un equipo! Ahí trabajo con muchísimas empresas, en el gran dilema de ser un verdadero equipo.

El año pasado dicté 88 conferencias, 16 talleres y 9 convivencias y realicé el lanzamiento de mi primer libro “Cómo transformar un grupo en un equipo” que ya va por su cuarta edición.

¿Qué valores del rugby te identifican?

Para mí lo que representa por sobre todo a un rugbier es el respeto, el autocontrol y el trabajo en equipo. Los que jugamos al rugby sabemos que todos somos importantes.

Los rugbiers entendemos que vos y yo somos lo mismo: los segunda línea, tocamos la pelota promedio tres segundos por partido. Quizás pasan varios partidos y no tocamos la pelota; sin embargo, el wing o el apertura al primero que abrazan cuando hacen un try es al pilar, a cualquiera de los forwards, porque saben que sin ellos es imposible jugar.

“Sólo cambié mi actitud y todo cambió”

En mi charla TEDx “Sólo cambié mi actitud y todo cambió”, que lleva más de 3 millones de reproducciones en Youtube, cuento cómo el cambio de actitud en mi vida hizo que hoy explote de felicidad todos los días, cuando hace no tanto vivía en el infierno y las condiciones externas no cambiaron, pero lo que si cambió es mi postura frente a la vida.

Todas las respuestas están de la piel para adentro. Y cuando vos te auto observas y realizás un trabajo más introspectivo, mayor es el potencial que tenés para ser feliz, pleno y conectarte con vos mismo.

¿Cómo sumarse a Rugby Sin Fronteras?

Nuestro slogan en la Fundación es “Los pájaros se juntan por el modo de volar”, por eso los invitamos a que se sumen y sean parte: la Fundación se sustenta con el aporte de sus socios que pagan una cuota mensual de $150.

 

Pueden escribirnos a info@rugbysinfronteras.org y visitarnos en nuestra página web www.rugbysinfronteras.org y no se olviden de seguirnos en nuestras redes sociales:

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Tambien les dejo mi página dónde pueden saber más de lo que significa Holistico
www.juanbautistasegonds.com

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